1 imagen de referencia · fuente: Discogs
1 imagen de referencia · fuente: Discogs
Tommaso Conforti llega a Rocksteady Disco con un EP que se mueve con soltura entre el disco, el house y ese tech house que todavía piensa en la pista antes que en el efectismo. Cuatro cortes, dos por cara, pensados para funcionar en cabina sin renunciar a una idea propia. Lo que hace interesante a este EP es cómo Conforti trabaja el groove. G-Class y Fierro Viejo abren la cara A con un pulso firme, de esos que sostienen la pista sin necesidad de subir la tensión cada dos compases. En la B, Giente Que y Snake Pit se permiten algo más de juego: percusiones que empujan por delante del beat, arreglos que aparecen y desaparecen, y esa sensación de que el track está construido para respirar dentro de una mezcla larga. Se nota la mano de alguien que entiende cómo funciona un edit de disco y cómo trasladarlo a un lenguaje más contemporáneo. Rocksteady Disco lleva años moviéndose en ese cruce entre el disco reeditado y la producción nueva con vocación de pista, y este EP encaja perfectamente en esa línea. Un disco que funciona mejor cuanto más fuerte suena.