1 imagen de referencia · fuente: Discogs
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En 1972, el batería japonés Akira Ishikawa viajó a África con la idea de dejarse afectar por lo que escuchara allí. De ese viaje salió Uganda, grabado a su regreso con los Count Buffaloes, un grupo que ya venía moviéndose con soltura entre el jazz, el funk y el rock más eléctrico de la época en Tokio. Lo interesante del disco está en cómo Ishikawa no intenta imitar la música africana ni convertirla en decorado. Los cuatro temas funcionan como escenas: el despertar de los animales, un cortejo, una batalla, los pigmeos. La batería lleva el peso, pero deja mucho aire alrededor para que las guitarras se pongan psicodélicas, los vientos empujen y las percusiones abran el espacio. Hay pasajes que respiran como jazz modal y otros que se acercan al rock más crudo, casi tribal, sin que nada suene forzado. Cincuenta años después, sigue siendo uno de esos discos que se escuchan enteros sin darse cuenta. Esta reedición de Mr Bongo lo devuelve al vinilo con la portada japonesa original, esa que ya anticipa el tono del viaje.